Acogiendo la exhortación del Papa Francisco a una «sana descentralización» en relación con las competencias del ministerio petrino (Evangelii gaudium, 16), el presente estudio profundiza en el significado y el alcance de esta exhortación, a la luz dela naturaleza de la Iglesia y, en concreto, de la necesaria communio hierarchica entre los Obispos y el Romano Pontífice. Para ello se investiga la evolución de la relación entre el ministerio primacial y el episcopado desde la perspectiva histórica, teológica y canónica, poniendo de relieve en esta última aquellos desarrollos e instituciones que pudieran favorecer dicha «sana descentralización». Además, se analizan las competencias reservadas actualmente a la Curia Romana, ofreciendo propuestas de iure condendo para un ejercicio más descentralizado de las mismas.